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Reseña histórica

BIBLIOTECA GENERAL UNIVERSIDAD EXTERNADO

 

La actual Biblioteca General de la Universidad Externado de Colombia es el resultado de casi 60 años de evolución; en sus diferentes etapas de crecimiento, ha ido escalando peldaños en busca de la automatización, la comodidad, la funcionalidad y, por supuesto, la calidad y cantidad de su acervo.

Sus espacios son cada vez más amplios, más gratos y más estéticos. Adaptada a las necesidades y demandas de la sociedad de la información, la Biblioteca del Externado ha ido incorporando,  a medida que van surgiendo, las Tecnologías de la Información y las Telecomunicaciones.

A los libros impresos y las revistas que conformaron el fondo inicial, se suman hoy numerosas posibilidades y plataformas, que hacen más eficientes las actividades de lectura e investigación académica en diferentes áreas de las ciencias sociales. Además, una rica colección literaria espera a los externadistas interesados en entregarse al infinito placer de la lectura.

Desde el 1° de octubre de 1957, bajo la rectoría de Ricardo Hinestrosa Daza, cuando  solo existía la Facultad de Derecho, se inició la organización de la Biblioteca en la sede del barrio Santafé, calle 24 con carrera 16 (la primera locación propia que tuvo la Universidad).

Muchas personas han dejado su huella en esta unidad de apoyo, fundamental  en la vida universitaria.  Desde el primer catalogador, Ernesto Delgado, que había trabajado en la Universidad Javeriana –quien organizó los cerca de 3.000 volúmenes de la colección del intelectual Luis Eduardo Nieto Arteta adquirida por el Externado– hasta los 32 empleados que hoy se desempeñan en esta unidad.

 La enciclopedia UTEA y el diccionario Larousse, así como algunas tesis de grado, también estuvieron entre los primeros ejemplares catalogados. La Biblioteca se abrió a los estudiantes en 1958.

En 11 de agosto de 1969 el Externado estrenó la sede actual, en el sector oriental del Barrio de La Candelaria,  con los edificios A y B  y los primeros bosques y jardines. La Biblioteca se estableció en los pisos bajos del edificio A, con sala de lectura y hemeroteca y, más abajo, el depósito  de material bibliográfico al que no tenían acceso los usuarios, quienes debían limitarse a solicitar el ejemplar en un formato escrito, tras haber realizado la consulta en fichas bibliográficas, organizadas a la vista del público.

Durante esta etapa, entre 1969  y 1998,  la Biblioteca estuvo dirigida por la profesora Emilssen González de Cancino, abogada externadista, docente de Derecho Romano y Derecho de Familia.  En ese momento la colección del Externado alcanzaba los 70.000 volúmenes.

Muy pronto estos espacios e instalaciones comenzaron a no dar abasto, ante el aumento en el número de alumnos y programas de estudio. Fue así como al final de la década de los 90 del siglo XX, al proyectar la construcción de un nuevo edificio, el E, inaugurado en 1998,  se destinó un buen porcentaje del espacio a una nueva biblioteca. Para entonces la bibliotecóloga Lina Espitaleta –quien había dirigido la Biblioteca Luis Ángel Arango en su proceso de renovación, algunos años antes– asesoró el diseño arquitectónico para que las instalaciones se ajustaran a las necesidades de la biblioteca externadista, que estuvo bajo la dirección de la doctora Espitaleta en dos periodos: 1998 – 2002 y 2005  –  2013. Las colecciones fueron ordenadas por áreas del conocimiento, se sistematizó el catálogo, se incorporaron bases de datos digitales  y se adaptó una sala audiovisual con internet. En ese momento la colección estaba compuesta por alrededor de 100.000 volúmenes.

Entre los años 2003 y 2005 la Biblioteca externadista estuvo a cargo de escritor, crítico y profesor de literatura Conrado Zuluaga Osorio.

El 11 de marzo del 2008 las colecciones fueron ensanchadas en gran proporción, gracias a la donación, por parte del entonces rector, Fernando Hinestrosa (q.e.p.d.) de su biblioteca personal, construida a lo largo de muchos años, especialmente con lo mejor del Derecho Civil mundial y una hermosa colección de literatura clásica. Para albergar estos 8.500 ejemplares,  se construyó un espacio especial, en el tercer piso del edificio, que hoy siguen disfrutando los externadistas.

Y así, en distintas épocas la Biblioteca Externadista se ha enriquecido mediante la donación de colecciones importantes y la adquisición de algunas que la Universidad ha considerado valiosas.

En el mes de marzo de 2014 ingresó como directora la profesional Patricia Vélez de Monchaux, licenciada en Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, con maestría en Ciencias de la Información de la Universidad de Rutgers. A su llegada integró un nuevo equipo de trabajo y emprendió una reestructuración en las áreas de atención al público, ajuste de políticas y reglamentos, distribución de espacios, fortalecimiento de los centros de interés, implementación de nuevas tecnologías para el acceso a los recursos virtuales las 24 horas del día los 7 días de la semana, diseño y aplicación de programas de formación para el desarrollo de habilidades en el manejo de la información y creación de canales de comunicación con los usuarios a través de redes sociales e internas (Facebook, twitter, ‘pregúntele al bibliotecológo’, página web) entre otros.

De igual manera, se inició un proceso de adecuación locativa, en aras de mejorar la iluminación, ampliar las salas de trabajo colectivo en sala virtual, ubicar cubículos de trabajo individual y grupal y adquirir mobiliario para mayor comodidad de los usuarios.

Es esta una apretada síntesis de la historia de una entidad que ha existido y progresado con el único propósito de facilitar el conocimiento.